- Coroa de espinas auténtica de la Ciudad de Nuestro Señor.
- Esta planta gruesa y al vapor crece en el desierto de Jericó y junto al Mar Muerto, a 30 millas de Jerusalén. También existe en la zona de Jerusalén.
- Este artículo viene en una caja con un certificado de origen con meditaciones y oración.
- Dimensiones aproximadamente 10-11 pulgadas de diámetro
Los cristianos de todo el mundo confían en el simbolismo mientras celebran las maravillas
de Jesús y las promesas que Él hizo. ¿Qué mejor sirve para recordarnos Su
sacrificio que la Corona de Espinas que Él llevó sobre Su cabeza? Mientras los
legionarios romanos se burlaban de Cristo en Su crucifixión, le pusieron una corona
sobre Su cabeza, aclamándolo como Rey de los Judíos. La corona no era de oro,
encrustada con joyas, lo cual hubiera sido apropiado para un rey. En cambio, estaba
formada por una planta de tallo grueso y espinas que crecía en el desierto de
Jericó, junto al Mar Muerto, a solo treinta millas de Jerusalén. Esta corona estaba
encrustada con algo mucho más precioso que las joyas: estaba encrustada con
la sangre de Jesús, la misma sangre que Él derramó para redimir a Su pueblo. La
Euphorbia Milli, o Corona de Espinas, ha sido conocida en esta región durante muchos
años como una hermosa planta ornamental, a pesar de sus densas espinas. Exhibe esta
autentica Corona de Espinas como un recordatorio simbólico del sufrimiento que Cristo
soportó. Ya sea como un centro de mesa, decoración de pared o colocada sobre una
cruz de madera de olivo, la Corona de Espinas crea una declaración definitiva de fe.